viernes, 9 de septiembre de 2011

LA REALIDAD OCULTA

  
    "Hace algunos años conocíamos que Siemens mantenía en su fábrica malaya de chips a 600 trabajadoras indonesias que trabajaban por salarios de miseria durante seis días a la semana y vivían en un albergue de la empresa que durante la noche se cerraba como una prisión. Para evitar su marcha antes de finalizar su contrato de tres años, el director general de la empresa llegaba a retirarles los pasaportes. Más recientemente hemos sabido que al menos 54 personas, la mayoría mujeres, murieron en un incendio declarado en una fábrica de productos textiles en Bangladesh, al no poder escapar por encontrarse cerrada la única puerta de acceso (2006). En noviembre de 2000, otras 48 trabajadoras murieron abrasadas en un incendio de características similares; en abril de 2005 fallecieron alrededor de 70 empleadas al derrumbarse un edificio de 9 plantas que no cumplía norma alguna de seguridad; hace pocos meses, 60 trabajadores y trabajadoras, muchos de ellos menores, morían en otro incendio declarado en una fábrica de colchones en Casablanca; a día de hoy, más de una docena de trabajadores se han suicidado en las fábricas de la región china de Shenzhen en los que se fabrican los nuevos IPad de Apple. No obstante, estas muestras de salvajismo también se dan en el corazón de la “Europa del bienestar”: los ritmos de trabajo y la presión puesta sobre los hombros de los trabajadores de FranceTelecom tras la entrada de capital privado atesora más de 25 suicidios en apenas dos años.

Noticias como estas saltan ocasionalmente a los medios de comunicación. Pero no es porque se trate de casos extraordinarios sino porque sólo de manera extraordinaria la realidad más dolorosa del mundo del trabajo se abre paso entre tanta información-basura.

El National Labor Comittee (http://www.nlcnet.org/) ofrece en su sitio web información completa y actualizada sobre la utilización de fábricas donde se explota a trabajadores en los países menos desarrollado en beneficio de determinadas corporaciones norteamericanas. Una labor similar desarrolla el Sweatshop Watch (www.sweatshop-watch.org), en cuya página web abundan informes, investigaciones y denuncias sobre la materia".



Las regiones más pobres del planeta se han convertido en un apreciado mercado de fuerza de trabajo barata y sin derechos, generalmente femenina, explotada con el beneplácito de sus gobiernos por multinacionales europeas o norteamericanas cuyos gestores se asemeja más a vulgares proxenetas que a modernos dirigentes de empresas” (Imanol Zubero, UPV -Senador del Grupo Socialista-).

Extraído a partir de "Se busca trabajo decente" (A. Sen, J. Stiglitz e I. Zubero -2007-).


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